El petróleo intermedio de Texas subió este jueves un 1.58 % y cerró en 83.53 dólares el barril, en un mercado marcado por el escepticismo sobre una salida al conflicto entre EE.UU. e Irán y por la falta de normalización en el estrecho de Ormuz. Los contratos de futuros del WTI para octubre, de referencia en Estados Unidos, avanzaron 1.30 dólares frente al cierre anterior.
El repunte llegó después de tres jornadas a la baja, pese a que los datos de la Administración de Información de Energía de EE.UU. mostraron un aumento semanal de las reservas comerciales de crudo, una señal que suele asociarse con demanda floja. Aun así, el mercado volvió a tensionarse mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo no tener prisa en retomar las conversaciones de paz con Irán, país al que busca aislar económicamente mediante una amplia operación con sanciones indirectas a terceros, aunque muchos analistas dudan de su impacto.
La alerta se agravó después de que la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas informara que un buque petrolero fue impactado en el estrecho de Ormuz por un proyectil desconocido. Según autoridades locales citadas por la UKMTO, “un buque tanque ha sido alcanzado por un proyectil desconocido, lo que provocó un incendio en la embarcación”, sin daños a la tripulación ni impacto ambiental reportado. En ese contexto, el Brent para entrega en octubre subió un 2.12 % hasta 89.70 dólares, reflejando un escenario en el que el discurso de presión y control sigue chocando con una realidad de inestabilidad y costos al alza.
