Un avión de Zed Airlines logró aterrizar de emergencia este miércoles en las cercanías de Lafito, a unas nueve millas al norte de Puerto Príncipe, y los tres ocupantes salieron con vida de un episodio que, más allá de no dejar víctimas, deja abiertas dudas sobre controles, supervisión y rendición de cuentas.
La aeronave, un Cessna 402B con matrícula dominicana HI-1056, había despegado de Cabo Haitiano con rumbo a la capital haitiana cuando, cerca de las 11:00 de la mañana (15:00 GMT), se vio obligada a descender de emergencia. A bordo viajaban el piloto y dos pasajeros, todos ilesos, según informó la compañía.
Zed Airlines, de capital haitiano, señaló que los ocupantes fueron atendidos y que reciben asistencia, aunque no detalló qué provocó el aterrizaje. Esa falta de precisiones mantiene el caso bajo una alerta institucional: las circunstancias, dijo la empresa, serán investigadas por las autoridades competentes y por técnicos de la aerolínea.
Imágenes difundidas por medios locales muestran que la aeronave habría amerizado en aguas próximas a la costa de Lafito, desde donde sus ocupantes fueron rescatados con vida. Mientras no existan datos confirmados, el episodio queda como otro recordatorio de que en transporte y seguridad no alcanza con reportar que no hubo fallecidos; también hacen falta explicaciones claras, vigilancia efectiva y resultados verificables para evitar que la ciudadanía siga enterándose de los riesgos solo cuando ocurre una emergencia.
