La muerte de una adolescente de 14 años volvió a poner bajo la lupa la actuación institucional en un caso en el que su familia sostiene que nunca autorizó el traslado desde el hospital hacia un hogar de paso del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani). El tío de la menor afirmó que acudió al centro de salud, que allí la entregaron a Conani y que no firmó ningún papel para ese procedimiento. También dijo que durante la internación no recibió reportes sobre el estado de salud de la adolescente.
A esa falta de información previa, el familiar sumó cuestionamientos sobre las versiones surgidas después del fallecimiento. Según explicó, tras la muerte de la menor le han dicho que presentaba signos de abuso, pero rechazó esas afirmaciones y las calificó como una «desviación del caso» para «limpiarse». Su reclamo gira en torno a la misma pregunta: por qué esas explicaciones no fueron comunicadas cuando la adolescente estaba viva.
Además, el pariente relató que, al enterarse de que la menor ya no estaba en el hospital, acudió a la Fiscalía para obtener una documentación que le permitiera verla, pero fue detenido. Las declaraciones fueron ofrecidas a la salida de la Segunda Sala Penal de Niños, Niñas y Adolescentes de Santo Domingo, donde este lunes tres adolescentes recibieron medida cautelar por la muerte de la menor. Hasta ahora, las autoridades no han informado qué motivó el traslado de la adolescente al hogar de paso, un vacío que incrementa la exigencia de rendición de cuentas en un caso marcado por decisiones sin explicación pública para la familia.
