Los familiares de la adolescente hallada sin vida mientras estaba bajo la tutela del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) recibieron este martes el cuerpo, nueve días después del fallecimiento, tras una decisión de la jueza Nicole Mejía, de la Segunda Sala Penal de Niños, Niñas y Adolescentes. La tardanza obligó a que el sepelio, según informó su tío Antonio Paul, se realice de manera discreta e íntima.
La muerte, que ha generado conmoción en la opinión pública, mantiene bajo la lupa las condiciones de resguardo en el hogar donde ocurrió el hecho. La Segunda Sala Penal de Niños, Niñas y Adolescentes de Santo Domingo dispuso el lunes 30 días de internamiento provisional para tres adolescentes de 14, 16 y 17 años, quienes enfrentan una acusación provisional de homicidio, de acuerdo con el abogado de la familia, Félix Prenza.
Por ahora, se desconocen las circunstancias que habrían desencadenado el hecho. Según el relato de una adolescente que compartía habitación con la víctima y con las presuntas responsables, todo ocurrió durante la madrugada del 24 de mayo en el centro de acogida, donde en la habitación había por lo menos 30 menores. Su testimonio describe una secuencia de violencia dentro de un espacio bajo custodia institucional, un dato que refuerza la exigencia de esclarecimiento y de rendición de cuentas sobre lo ocurrido.
