El incendio en Agroindustria Urraca, productora de aceite vegetal ubicada en Cambita Garabitos, dejó algo más que un operativo de control: una comunidad de San Cristóbal sin dormir, con humo dentro de las viviendas y familias obligadas a protegerse como pudieron. En la urbanización Primaveral, sector Camboya Uribe, Robert Santana Pinales relató que desde las 7:30 de la noche los residentes quedaron bajo el impacto de la humareda, al punto de tener que cerrar puertas y ventanas y usar mascarillas.
Santana Pinales, con 25 años residiendo en la zona, describió la situación como un tormento para los moradores. Dijo que su hija de cuatro años sintió opresión en el pecho y tuvo que ser nebulizada, mientras otra de 13 años fue a la escuela con mascarilla. Aunque afirmó que se trató de un accidente y no responsabilizó a la empresa, pidió que continuaran rociando agua en el área afectada para reducir el humo, una demanda que subraya el contraste entre el control del fuego reportado por las autoridades y el efecto que siguieron soportando los comunitarios. Otro residente, Raimer Romero, también pasó la noche pendiente de lo que ocurría en las instalaciones.
El incendio fue controlado alrededor de las 2:00 de la madrugada de este lunes, de acuerdo con las autoridades del Cuerpo de Bomberos de San Cristóbal, pero los testimonios recogidos en la comunidad colocan el foco en el costo social del siniestro y en la necesidad de mantener fiscalización y explicaciones sobre la protección de los vecinos ante emergencias de este tipo.
