La Empresa Metropolitana de Transporte volvió a incumplir el plazo anunciado para la operación comercial de la Línea 2-C del Metro de Santo Domingo, la extensión que conecta a Los Alcarrizos con la estación María Montez. Primero informó que el servicio pleno comenzaría después de Semana Santa y luego trasladó la previsión a mayo; sin embargo, junio llegó con el mismo esquema provisional aplicado desde la inauguración del 24 de febrero.
De hecho, la línea continúa operando con servicio gratuito, horario limitado y dos transbordos obligatorios en Franklin Mieses Burgos y María Montez para quienes viajan hacia y desde Los Alcarrizos. Aunque al abrir el tramo de 7.3 kilómetros las autoridades atribuyeron esa modalidad al período de pruebas de los sistemas de señalización y de los trenes, más de tres meses después los cambios de tren siguen y la promesa de eliminarlos permanece sin cumplirse.
Hasta el momento, la empresa no ha explicado las razones del nuevo retraso ni ha ofrecido una fecha definitiva para la entrada en operación comercial. Mientras tanto, usuarios reportan largas caminatas, esperas de entre 15 y 20 minutos y un mayor tiempo de viaje, en contraste con lo prometido oficialmente y con la experiencia real del servicio. Aunque algunos pasajeros reconocen ventajas frente a los congestionamientos de la autopista Duarte, la extensión sigue sin normalizarse y bajo un esquema temporal que mantiene la incertidumbre sobre su funcionamiento pleno.
