Irán lanzó el sábado por la noche una advertencia: si se repiten acciones contra sus buques mercantes, atacará intereses estadounidenses en Medio Oriente, un día después de que Washington bombardeara dos de sus petroleros. El comandante de la marina de los Guardianes de la Revolución, general Majid Mousavi, sostuvo que “cualquier ataque contra petroleros y buques comerciales iraníes provocará una fuerte represalia contra uno de los centros estadounidenses en la región, así como contra los buques enemigos”, y añadió que “misiles y drones apuntan contra el enemigo y esperamos la orden de abrir fuego”.
La amenaza se produce en un contexto de escalada que deja en evidencia el deterioro de la situación en la zona. Desde el estallido de la guerra, el 28 de febrero, Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, mientras Estados Unidos impuso un bloqueo a los puertos iraníes desde el 13 de abril. Pese a que el ejército afirmó que los dos buques iraníes “neutralizados” por Estados Unidos no transportaban carga, imágenes difundidas por el Centcom muestran gruesas columnas de humo saliendo de los puentes de mando, en un nuevo contraste entre la versión militar y el impacto visible de los ataques.
Irán denunció ante la ONU una “flagrante violación” de la tregua concluida un mes antes. Una fuente militar citada por Tasnim aseguró que las fuerzas iraníes respondieron y que, tras un intercambio de disparos, los enfrentamientos cesaron por el momento. La guerra ya ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, y sacude la economía mundial, mientras en el frente libanés Israel realizó ataques el sábado que dejaron al menos a nueve personas muertas en el sur, según las autoridades.
