Emanuel Hernández, señalado como falso médico y buscado por la Policía Nacional por la muerte de Rebecca Brizard, enfrenta ahora otra denuncia que vuelve a poner bajo la lupa los controles en torno a este tipo de procedimientos. Gloria Mejía afirmó que sufrió graves lesiones de salud después de que Hernández le practicara una abdominoplastia en agosto de 2024 en un centro médico de Los Mameyes, por la que, según dijo, pagó 350 mil pesos.
En un video al que tuvo acceso el periódico Hoy, la mujer contó que, cuando acudió a revisión, el propio Hernández le retiró las vendas y constató que no tenía puntos de sutura. De acuerdo con su relato, el hombre reaccionó alarmado y decidió intervenirla de nuevo. Con el paso de los días, añadió, su estado se agravó por una bacteria que afectó la cicatrización de la herida, en un cuadro que describió como devastador.
Mejía también sostuvo que, tras las complicaciones, Hernández le devolvió 50 mil pesos y luego dejó de contestar llamadas y mensajes. Su testimonio refuerza la alerta sobre un caso que ya había escalado a la Policía y que vuelve a evidenciar el costo humano de la falta de vigilancia efectiva frente a personas que, según el Ministerio de Salud Pública, no ejercen la medicina pese a realizar procedimientos de alto riesgo.
