La idea de una terminal de autobuses para “descongestionar el tránsito en el Distrito Nacional” acabó transformándose en uno de los episodios en los que la presión de comunitarios y dirigentes detuvo una intervención en las áreas del Parque del Este y el Parque Los Tres Ojos, en Santo Domingo Este. De esa controversia nació la Parada de la Cultura, que ahora se presenta como un espacio para actividades religiosas, culturales, deportivas y educativas, además de exposiciones, exhibiciones, campamentos y grabaciones de películas.
De acuerdo con las informaciones ofrecidas por el Ayuntamiento de Santo Domingo Este (ASDE), quienes deseen usarlo, ya sean personas o instituciones, deben presentar una solicitud formal dirigida al alcalde, por medio del despacho de Julisa Burgos, con una antelación mínima de 15 días y siempre sujeta a disponibilidad. La autorización corresponde al alcalde, en coordinación con su despacho, y después se traslada al enlace administrativo de la Parada de la Cultura para asegurar la fecha.
El cabildo agregó que allí también se autorizan actividades privadas, comerciales, artísticas y comunitarias. No obstante, aunque confirmó que el uso de las instalaciones tiene un costo variable según el tipo de actividad, no detalló una tarifa fija de alquiler, lo que deja abierta la demanda de mayor transparencia sobre las condiciones de acceso y manejo de un lugar que surgió, justamente, de una disputa pública por el uso del territorio.
