El general de brigada Ernesto Rafael Rodríguez García fue nombrado por el Poder Ejecutivo como nuevo director general de la Policía Nacional y ascendido al rango de mayor general, mediante decreto de Luis Abinader. Con esa decisión, el Gobierno vuelve a colocar en primer plano la conducción de la seguridad pública, un ámbito donde cada cambio en la cúpula queda sujeto al reclamo de explicaciones y resultados comprobables.
Nacido el 12 de enero de 1968 en Moca, provincia Espaillat, Rodríguez García ingresó a la Academia para Cadetes el 2 de enero de 1987. Luego se graduó como oficial con el rango de segundo teniente, tras completar el título técnico en Ciencias Policiales.
A lo largo de más de tres décadas en la institución, ocupó cargos como director central de Prevención de la Policía Nacional, director regional del Distrito Nacional, director regional Cibao Central con asiento en Santiago y director general de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT).
Además, trabajó en investigación criminal al frente de los departamentos de Falsificación, Delitos Monetarios (contra robos) y Recuperación de Vehículos Robados. En el plano académico, es licenciado en Derecho, Magna Cum Laude de la Universidad del Caribe (UNICARIBE), y cursó programas sobre liderazgo policial, derechos humanos, investigación criminal y desarrollo institucional, además de graduarse en Seguridad Nacional en la Universidad de Defensa Nacional de la República de China (Taiwán). Su trayectoria incluye la Medalla al Mérito Policial, la Orden al Mérito Naval y el Mérito del Servidor Público. Con ese historial, el relevo vuelve a situar sobre el Gobierno y los órganos de control la expectativa de verificar si el cambio se traduce en una gestión efectiva, más allá del anuncio oficial.
