El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró el viernes con un alza de 1,15 %, hasta 78,18 dólares por barril, en un mercado que sigue pendiente del estrecho de Ormuz y de una posible reapertura que todavía no se concreta. Al cierre de la sesión, los contratos de futuros para septiembre avanzaron 0,89 dólares frente a la jornada anterior.
El movimiento del crudo se produjo en medio de señales cruzadas. Aunque esta semana Scott Bessent dijo a CNBC que se cerraría un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para reabrir Ormuz, la propia dinámica del tránsito marítimo mostró otra realidad: la firma Kpler reportó que el tráfico en la zona se redujo 33 % el viernes frente al día anterior. En el balance semanal, además, el Texas acumuló una caída de 9,8 %. Irán informó que alcanzó con Omán un acuerdo sobre las características geográficas de una nueva ruta de navegación en esta vía, por la que antes de la guerra transitaba el 20 % del suministro mundial de crudo. Pero el portavoz iraní de Exteriores, Ismail Baghaei, advirtió que ese entendimiento no implica por sí solo una reapertura inmediata del estrecho, al vincular el cierre a la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán y a las consecuencias de seguridad del conflicto.
El resultado, por ahora, es un mercado bajo vigilancia y una ruta estratégica aún lejos de recuperar normalidad.
