La Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) reportó que en enero de 2026 la producción petrolera de América Latina y el Caribe llegó a 361 millones de barriles, un 11% más que en el mismo mes del año anterior. En gas natural, el incremento fue de 27%, hasta 28 mil millones de metros cúbicos, en un contexto que el propio informe vincula con la búsqueda de seguridad energética frente a la volatilidad del mercado global.
Pese a ese avance, los datos también muestran una estructura muy concentrada. Brasil, México y Venezuela reunieron el 70% de la producción regional de crudo, mientras que en gas natural el liderazgo quedó en manos de Argentina, con 21%; Trinidad y Tobago, con 20%; y Brasil, con 13%. El repunte, por tanto, se apoya en pocos actores y en proyectos específicos como el shale gas y operaciones offshore complejas.
OLACDE presentó su nuevo reporte mensual de Petróleo y Gas como una herramienta para monitorear la evolución, la producción y el comercio exterior de la región. Así, el crecimiento de los volúmenes y el avance de la integración gasífera abren una oportunidad, pero también elevan la exigencia de seguimiento sobre si ese dinamismo se convierte en seguridad energética efectiva para la región y no solo en cifras de producción.
