El deterioro avanzado de la calle Celestino Román, en Villa Duarte, Santo Domingo Este, mantiene a residentes y peatones expuestos a un peligro constante sin que se vea una respuesta. En la vía hay un profundo hoyo correspondiente a un registro sin protección, cubierto de tierra, basura y otros desperdicios arrastrados por las aguas cuando llueve, en una zona transitada que mantiene en alerta a quienes la usan.
Ante la ausencia de intervención, han sido los propios vecinos quienes han colocado neumáticos viejos alrededor de la abertura para advertir a conductores, motociclistas y peatones. Esa escena resume el abandono denunciado por los moradores: largos tramos de la calle han perdido por completo la capa asfáltica, mientras el riesgo aumenta cada vez que llueve, cuando el área queda convertida en un gran charco que dificulta el tránsito y oculta los peligros.
Cuando no llueve, el problema cambia, pero persiste. El polvo que levantan los vehículos invade las viviendas y afecta la calidad de vida de los residentes. Los moradores piden que las autoridades intervengan la vía, reparen el registro y ejecuten un asfaltado que devuelva seguridad y movilidad a esta importante calle de Villa Duarte.
