Dos episodios violentos protagonizados por motoristas en el Gran Santo Domingo volvieron a colocar bajo escrutinio la capacidad de las autoridades para contener conflictos y responder a un problema que ya genera tensiones por el manejo temerario y la vinculación de motociclistas a sucesos delictivos.
Uno de los hechos terminó con la muerte de Osvaldo Silverio, motoconchista del sector La Barquita de Sabana Perdida, quien recibió varios disparos presuntamente de manos de Ramón Elías Ureña Hernández, alias Mon Elías, otro motorista, tras una disputa ocurrida en días anteriores. Según un audiovisual difundido en redes sociales, Silverio caminaba por el sector de Santo Domingo Norte con su casco puesto cuando fue interceptado por Ureña Hernández, que se desplazaba en una motocicleta, y luego de un breve intercambio de palabras le disparó dos veces antes de huir. Versiones preliminares indican que ambos habían discutido previamente por un pasajero en la parada donde trabajaban. La Policía Nacional informó que investiga las circunstancias del hecho y activó la búsqueda de Ureña Hernández.
En otro caso, en El Café de Herrera, Santo Domingo Oeste, una turba de motoconchistas hirió al conductor del Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE), Henrry González, mientras transportaba estudiantes a la escuela Rafaela Santaella. El incidente se habría originado tras un roce con una motocicleta que, según distintas versiones, transitaba en vía contraria con dos niñas como pasajeras. Después del choque, varios motoconchistas atacaron al chofer y le provocaron heridas en el rostro. Los dos casos, ocurridos en medio de fricciones ya reconocidas entre motoristas y autoridades, refuerzan la presión para que se ofrezcan respuestas efectivas ante una situación que impacta la seguridad ciudadana y el transporte.
