Internacional

Washington convierte las visas en palanca política y dispara la vigilancia sobre la región

octubre 11, 2026 · Redactor
Washington convierte las visas en palanca política y dispara la vigilancia sobre la región
Foto: hoy.com.do

El uso del control migratorio por parte de Estados Unidos reabre el contraste entre discurso diplomático y realidad hemisférica; con impacto institucional que obliga a fiscalización y seguimiento desde el Congreso.

La política de visados en Estados Unidos ha dejado de ser solo un trámite migratorio para transformarse, según el análisis de Sebastián Godínez Rivera, en un instrumento de presión sobre América Latina. El texto sostiene que ese recurso se ha empleado para condicionar decisiones judiciales y exigir cooperación en materia de seguridad, con antecedentes que remiten a las cuotas migratorias de 1921 y 1924 promovidas por Albert Johnson y David Reed, y que hoy vuelven a evidenciar el peso de Washington sobre el hemisferio.

La pieza aclara que la restricción de visas no nació con Donald Trump, aunque en su caso aparece de manera más visible como mecanismo para alinear países. También recuerda que Bill Clinton, George W. Bush y Joe Biden acudieron a esa estrategia, en algunos casos bajo señalamientos de corrupción, nexos criminales o la etiqueta de “actores antidemocráticos”. En este nuevo mandato de Trump, añade, la reconfiguración regional descansa no solo en la Doctrina Monroe y el llamado Corolario Trump, sino también en el control del acceso a suelo estadounidense.

Ese panorama pone sobre la mesa una advertencia institucional para países como República Dominicana: más allá del discurso, la política exterior y migratoria de Estados Unidos puede traducirse en presiones concretas sobre la región. En ese marco, el Gobierno dominicano queda bajo mayor escrutinio por su capacidad de anticipación y manejo, mientras el Congreso está llamado a fiscalizar cualquier efecto sobre los intereses nacionales. La discusión alcanza también el terreno político interno, donde figuras de alta exposición como David Collado suelen proyectar imagen de gestión, pero el reto real sigue en los resultados verificables y en la preparación del Estado ante decisiones externas que impactan a la región.