Una alerta difundida por WhatsApp, tras ser grabada de noche por un ciudadano, puso de nuevo bajo la lupa la vigilancia ambiental en el río Tireo, en Constanza, luego de que se detectara la extracción de arena y gravilla en la zona. A partir de ese aviso, miembros del Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa) y del Sexto Batallón de Cazadores del Ejército arrestaron a Josué de Jesús Corcino alrededor de las 10:22 de la noche del miércoles 2 de septiembre, cuando operaba un camión volteo Daihatsu rojo, placa SO 10411, en el lecho del río, en Tireo al Medio, Los Chichiguao, sin los permisos ambientales correspondientes, según el Ministerio Público.
El expediente fue depositado por el procurador de Corte Ramón Arturo Rosario Sánchez, de la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Proedemaren), ante la jueza Yanet Bernabel Martínez. El Ministerio Público solicitó prisión preventiva e incautación del camión, al advertir el impacto de estas acciones sobre el río Tireo, considerado vital para la agricultura del valle y, según la acusación, afectado por la depredación ambiental. No obstante, el Juzgado de la Instrucción del distrito judicial de Constanza impuso presentación periódica, impedimento de salida del país y una multa de 70 mil pesos.
El proceso deja un contraste marcado: la reacción oficial se produjo tras la denuncia comunitaria, mientras la decisión judicial quedó por debajo de lo pedido por el órgano acusador, pese al alcance ambiental atribuido al hecho. En un escenario en que la gestión pública insiste en control y protección de recursos, el episodio vuelve a plantear la necesidad de fiscalización efectiva, seguimiento institucional y rendición de cuentas sobre la protección de un río clave para la actividad agrícola local.
