La obra de Ramón Oviedo regresó a primer plano con la inauguración de “Oviedo, vigencia de un maestro” en el Museo Autozama, una muestra que va más allá del homenaje para insistir en una lectura crítica de la realidad social. La exposición, organizada por Autozama, Mercedes-Benz, la Familia Martínez Veloz y la Fundación Ramón Oviedo, reúne 51 obras entre pinturas, dibujos, esculturas y objetos personales, incluidas 50 piezas del artista y un retrato realizado por su nieto, Omar Molina.
Durante la jornada también fue puesto en circulación el libro “Oviedo Dibujante”, presentado como homenaje póstumo al artista. Mario A. Martínez Fernández explicó que la publicación recoge obras exhibidas en la muestra del mismo nombre realizada en 2024 por el centenario de Oviedo, además de otras que no pudieron ser mostradas por razones de espacio. Al destacar que los dibujos del maestro reflejan preocupaciones políticas y sociales, rechazo a la violencia y a las desigualdades, así como respeto por la mujer y la naturaleza, la presentación del volumen terminó subrayando un contraste persistente entre el relato público y los problemas que siguen marcando la vida colectiva.
La cita no queda como una celebración aislada. Funciona también como recordatorio de que el arte interpela la gestión y los resultados cuando pone sobre la mesa asuntos que continúan abiertos. En ese sentido, la vigencia de Oviedo no se explica solo por su legado artístico, sino por la actualidad de las preguntas sociales que su obra deja planteadas.
