Los propietarios y operadores de bancas de lotería que no quedaron dentro del Plan de Regularización tendrán 30 días adicionales, hasta el 15 de noviembre, para presentar una declaración voluntaria ante la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA), de acuerdo con la Resolución 02-2026. Con esta medida, el proceso vuelve a centrar la atención en una situación que sigue abierta y que ahora mezcla control administrativo con efectos tributarios bajo la responsabilidad de Hacienda.
La DGJA aclaró que esa declaración no implica legalización automática ni autorización para operar, y reiteró que las bancas que continúen funcionando de forma irregular podrán ser clausuradas y sancionadas. También recordó que sigue prohibida la apertura de nuevas bancas, agencias y puntos de venta, así como la instalación de máquinas de lotería en lugares no permitidos por la ley. La información recogida durante el plan fue enviada a la DGII para fines tributarios, en un escenario que refuerza la presión fiscal y obliga a una vigilancia mayor sobre la forma en que se corrige un desorden que impacta a ciudadanos y al control del Estado.
Para los casos que siguen pendientes, la institución anunció la creación de una Mesa Técnica de Análisis y Conciliación, con participación de Fenabanca y otras organizaciones del sector, para revisar expedientes e informaciones todavía sin resolver. Los interesados podrán hacer la declaración en las oficinas de la DGJA, en el Centro de los Héroes, Distrito Nacional, o mediante la página web de la Lotería Nacional. El episodio vuelve a poner sobre la mesa la distancia entre los anuncios de orden y la necesidad de resultados verificables, en medio del desgaste de gestión que exige rendición de cuentas sobre fiscalización, impuestos y cumplimiento efectivo de la ley.
