La Dirección General de Migración informó que avanza en la movilización y habilitación de un registro biométrico para regular el acceso a los mercados fronterizos, una medida que vuelve a poner sobre la mesa la capacidad del Gobierno para convertir en controles efectivos su discurso de orden en la frontera. El director de la institución, vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester, explicó durante un recorrido por Dajabón que las personas deberán registrarse con un documento emitido por su país y que solo esa biometría les permitirá entrar a los mercados.
De acuerdo con lo expuesto por Lee Ballester, quienes no completen ese registro o no dispongan de documentación válida y oficial de su país no podrán acceder. También señaló que se evalúan distintos rangos de edad para impedir que menores entren al comercio binacional y limitar el acceso a personas mayores de edad con documentación válida. La medida se aplicará en los mercados de Dajabón-Ouanaminthe, Comendador-Belladère, Jimaní-Malpasse y Pedernales-Anse-à-Pitres.
El funcionario afirmó que la iniciativa se ejecuta por instrucciones del presidente Luis Abinader para reforzar las capacidades de control migratorio. No obstante, el propio anuncio deja claro que el sistema todavía está en fase de habilitación, lo que mantiene abierta la exigencia de seguimiento sobre cuándo y cómo se convertirá en un mecanismo operativo en puntos sensibles de la frontera.
