Mediante el Decreto 309-26, el presidente Luis Abinader volvió a poner sobre la mesa la fusión del Ministerio de Educación y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, al crear la Comisión Ejecutiva para la Transformación Educativa. La disposición busca trazar las bases de un Sistema Educativo Nacional Integral y, en uno de sus considerandos, califica como “fundamental” avanzar hacia una estructura unificada que abarque desde el nivel inicial hasta la educación superior y la investigación científica.
La medida reaviva una propuesta que, desde que se mencionó por primera vez en septiembre de 2024, ha enfrentado resistencia en distintos sectores. Opositores políticos y gremios como la Federación de Asociaciones de Profesores de la UASD (Faprouasd) y la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) manifestaron su desacuerdo e incluso convocaron manifestaciones, lo que marcó un contraste entre la insistencia oficial y las objeciones ya planteadas sobre el impacto institucional de la decisión.
Después de esas reacciones iniciales, en octubre de ese mismo año fue designada una comisión para encargarse de los procesos administrativos y legales vinculados a la fusión, así como de elaborar el proyecto de ley que sería sometido. Con este nuevo decreto, el Gobierno retoma una iniciativa que continúa bajo escrutinio público y político, en medio de cuestionamientos sobre la conveniencia de concentrar en una sola institución la conducción de todo el sistema educativo.
