BOGOTÁ. – El abogado penalista Abelardo de la Espriella irrumpió en la carrera presidencial colombiana al convertirse este domingo en el candidato más votado, en contra de lo que anticipaban las encuestas, y disputar el balotaje del próximo 21 de junio. Su avance reconfigura la contienda con un mensaje explícito: impedir la continuidad en el poder de la izquierda tras el gobierno del presidente Gustavo Petro.
De la Espriella, un outsider de 47 años que debutó en política con el movimiento de ultraderecha Defensores de la Patria, ha construido su candidatura sobre un discurso de ruptura con la política tradicional. Ante los cuestionamientos por no haber ocupado cargos públicos, sostiene que esa condición lo libera de compromisos con políticos y grupos económicos, mientras presenta como aval su trayectoria empresarial y su promesa de trasladar esa experiencia al Gobierno.
Admirador de Donald Trump y donante del Partido Republicano, el aspirante propone convertir a Colombia en «la patria milagro», con un decálogo de medidas para seguridad, salud, educación, campo, medioambiente, cultura, mujeres, bienestar animal, sector minero-energético y lucha contra la corrupción. Su paso al balotaje, apoyado en un discurso patriótico y de perfil self-made, abre una nueva fase de fiscalización sobre el rumbo político del país y sobre la capacidad del oficialismo de sostener su proyecto frente a un electorado que acaba de alterar el libreto previsto.
