VIENA.– Una resolución presentada por Estados Unidos ante la Comisión de Prevención del Delito y la Justicia Penal de la ONU vuelve a poner bajo la lupa una amenaza en expansión: la extorsión sexual de menores a través de redes sociales, plataformas de mensajería e inteligencia artificial. El texto manifiesta preocupación por el aumento de redes criminales que manipulan a niños y adolescentes para obtener imágenes íntimas y luego exigir más contenido sexual o pagos económicos bajo amenaza de difusión pública.
La propuesta también advierte sobre el uso cada vez más frecuente de herramientas de inteligencia artificial para crear imágenes sexuales falsas y emplearlas como mecanismo de presión psicológica. A ello suma el impacto de estos delitos en las víctimas y sus familias, con consecuencias psicológicas, emocionales y físicas, así como casos asociados a autolesiones y suicidio.
El documento propone reforzar los marcos legales nacionales, tipificar de manera específica estas conductas y exigir a las plataformas digitales la retirada rápida del contenido y su reporte a las autoridades competentes. Además, impulsa una mayor cooperación entre organismos de seguridad, entidades financieras y empresas tecnológicas, en una señal de que el problema ya no se limita al discurso de preocupación internacional, sino que exige vigilancia efectiva, coordinación y rendición de cuentas frente a estructuras criminales transnacionales que operan con apoyo de plataformas digitales y criptomonedas.
