El hallazgo del cuerpo de Katianely Sánchez Solís, de 30 años, frente a una cabaña en el kilómetro 12 de la carretera Sánchez, volvió a poner bajo escrutinio la capacidad de respuesta e investigación de las autoridades ante hechos graves que aún permanecen sin explicación. El reporte se realizó a las 5:51 de la mañana de este domingo, después de que empleados del establecimiento encontraran a la mujer sin vida en las proximidades del lugar.
Luego de la llamada al Sistema 9-1-1, patrullas y una ambulancia se presentaron en la escena, aunque el caso pasó de inmediato a manos del DICRIM y del Ministerio Público. Por ahora, las causas del fallecimiento continúan bajo reserva y el acta de levantamiento preliminar no arroja conclusiones definitivas, de modo que las autoridades dependen del informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para establecer qué provocó la muerte.
Mientras persiste el hermetismo en la zona, los investigadores entrevistan a personas del entorno de la víctima y al personal del establecimiento, revisan cámaras de seguridad y levantan evidencias físicas en el área. La Policía Nacional y el Ministerio Público afirman que buscan esclarecer el caso y determinar responsabilidades si se confirma un acto criminal, al tiempo que siguen abiertas las preguntas sobre lo ocurrido en las últimas horas de Sánchez Solís y sobre la necesidad de resultados verificables más allá de los anuncios oficiales.
