La transformación digital en República Dominicana ha elevado las expectativas sobre las empresas que sostienen actividades clave para la economía, pero también ha expuesto la fragilidad de su ciberseguridad. A medida que crecen los entornos conectados y la dependencia de datos, la necesidad de contar con capacidades robustas de ciberseguridad se vuelve crítica. Sin embargo, el informe Global Digital Trust Insights 2026 revela que solo cerca de la mitad de los líderes en seguridad se sienten preparados para resistir ciberataques, lo que pone en evidencia un alarmante contraste entre el discurso oficial y la realidad operativa.
A pesar de que la inteligencia artificial (IA) se presenta como una herramienta clave para fortalecer la protección digital, la mayoría de las organizaciones dominicanas aún se encuentran en fases de experimentación. Solo un tercio ha logrado implementar la IA a nivel empresarial, lo que sugiere una falta de resultados concretos en la adopción de esta tecnología. Este retraso en la integración de la IA en los procesos de ciberseguridad podría tener consecuencias graves, ya que la automatización de la detección de amenazas y la respuesta en tiempo real son esenciales para proteger la infraestructura crítica del país. La situación actual exige una vigilancia constante y una rendición de cuentas por parte de las empresas y del gobierno, que deben garantizar que la transformación digital no se convierta en una oportunidad perdida para fortalecer la seguridad nacional.
