MOCA, Espaillat.– La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, reconoció que la violencia no puede ser contenida únicamente desde la justicia, al advertir que el sistema judicial es apenas el último tramo de una cadena que se rompe antes en los hogares y en las aulas. Durante la conferencia “Ministerio Público y Transformación Institucional”, afirmó que “No podemos pretender que si en la familia hay violencia, esta no se manifieste en la sociedad”.
Reynoso, invitada por la Unión de Juntas de Vecinos y la Asociación de Abogados local, sostuvo que ni las sentencias ni el despliegue policial reemplazan lo que deja de hacerse en el seno familiar. Su planteamiento vuelve a colocar el debate sobre la inseguridad dentro de una crisis social más amplia y deja al descubierto los límites de una respuesta centrada solo en la fase punitiva, cuando el deterioro ya llegó a la calle.
La magistrada también apeló a la idea de un “contrato” social debilitado y afirmó que la familia, como primer nivel de contención, está fragmentada. Al comparar la formación ciudadana en Japón y Finlandia, insistió en que el problema no es solo académico, sino de modelo de convivencia. Desde esa lectura, propuso un Pacto de Estado que involucre a familias y escuelas, en medio de una alerta institucional sobre la capacidad real del Estado para frenar la violencia si no atiende sus causas de origen.
