La muerte de Aurora Suárez Fernández, de cinco años, en el Hospital Pediátrico Dr. Hugo Mendoza pasó a una investigación interna después de que sus familiares denunciaran presunta negligencia médica y retrasos en la atención. Como respuesta, el centro suspendió al personal vinculado con la asistencia de la menor, en medio de cuestionamientos sobre lo ocurrido en el área de emergencia.
De acuerdo con un comunicado de la dirección del hospital, la suspensión pretende garantizar transparencia y facilitar la revisión de los hechos. El centro también manifestó sus condolencias a los familiares y afirmó que colaborará con las autoridades competentes para esclarecer las circunstancias del caso.
La versión de la familia, en cambio, sitúa el foco en fallas de atención que ahora reclaman rendición de cuentas. Randy Suárez, padre de la menor, afirmó que su hija permaneció más de 30 minutos sin recibir atención adecuada pese a presentar fiebre alta y signos de debilidad. “Duramos más de media hora para que nos atiendan… ahí parados”, expresó, al contar que la niña convulsionó en sus brazos mientras esperaba asistencia médica. El hospital señaló que, mientras se aguardaban resultados de estudios, la niña presentó un evento convulsivo que obligó a realizar maniobras de reanimación, sin lograr salvarle la vida.
