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La canasta básica llega a RD$49,268 y mantiene la presión sobre el bolsillo dominicano

junio 19, 2026 · Redactor
La canasta básica llega a RD$49,268 y mantiene la presión sobre el bolsillo dominicano
Foto: acento.com.do

Entre enero y mayo de 2026 el gasto familiar aumentó RD$534.08; mientras la inflación interanual se colocó en 5.35 %, por encima del rango meta del Banco Central, en un escenario de mayor vigilancia sobre el poder adquisitivo.

El costo de cubrir las necesidades básicas de una familia dominicana se ubicó en RD$49,268.36 mensuales en promedio, según datos del Banco Central de la República Dominicana. Solo entre enero y mayo de 2026, la canasta básica acumuló un aumento de RD$534.08, equivalente a 1.1 %, en un escenario en el que la inflación interanual llegó a 5.35 %, por encima del límite superior del rango meta de la autoridad monetaria. La cifra vuelve a poner sobre la mesa la presión que enfrentan los hogares y la distancia entre la moderación mensual del IPC y el encarecimiento sostenido del costo de vida.

En mayo, el IPC registró una variación de 0.31 %, por debajo del 0.49 % observado en abril. La caída de 6.60 % en el pollo y de 3.89 % en el plátano ayudó a aliviar parte del impacto, aunque ese alivio fue compensado parcialmente por el alza de los combustibles: la gasolina regular subió 3.87 % y la premium 5.17 %, con efectos sobre el transporte y la distribución de alimentos. Así, la canasta continúa encareciéndose a pesar de reducciones puntuales en productos de consumo clave.

La medición por quintiles también muestra que el costo de vida golpea de forma desigual. En mayo, la canasta alcanzó RD$29,489.84 para los hogares de menores ingresos, RD$38,441.67 para los de ingresos bajos, RD$45,296.50 para los de ingresos medios, RD$52,380.36 para los de ingresos medio-altos y RD$80,131.99 para los de mayores ingresos. Aunque las alzas mensuales fueron más moderadas en los quintiles de menores ingresos, las cifras evidencian una presión extendida sobre los bolsillos dominicanos y refuerzan la necesidad de seguir de cerca el deterioro del poder adquisitivo.