SANTO DOMINGO.– La advertencia del experto en derecho administrativo Olivo Rodríguez Huertas vuelve a someter a examen la solidez real de las instituciones públicas: pese a que la democracia dominicana conserva elecciones regulares, alternancia parcial y un marco constitucional vigente, siguen pesando debilidades como la captura parcial de organismos por intereses particulares, el déficit de transparencia y la desconfianza creciente hacia los órganos de control.
Durante una entrevista en el programa McKINNEY, de Color Visión, el jurista afirmó que la fortaleza democrática no se mide únicamente por los procedimientos electorales, sino también por la independencia y la eficacia de los mecanismos de control y por la calidad del servicio público. En esa misma línea, pidió una carrera administrativa sustentada en el mérito para combatir el clientelismo, y cuestionó la rotación política de cargos, además de la falta de evaluación y capacitación que garanticen estabilidad, eficiencia y continuidad técnica en la administración.
Rodríguez Huertas sumó a eso alertas sobre el abultamiento de la nómina pública, con plazas redundantes y personal sin funciones definidas, y propuso auditorías laborales, reubicación según competencias y desvinculaciones mediante procesos transparentes. También criticó a la Cámara de Cuentas por no realizar auditorías integrales sobre partidas como las pensiones públicas ni una supervisión profunda en instituciones estratégicas como la UASD. Sobre el denominado caso Senasa, atribuyó su origen a fallas en los controles internos y a procesos de adquisiciones poco competitivos, en una advertencia institucional que refuerza el contraste entre el discurso de transparencia y las explicaciones todavía pendientes sobre la gestión del Estado.
