Santo Domingo.- La inflación interanual bajó a 5.47 % en julio de 2026, desde 5.67 % en junio, y el Índice de Precios al Consumidor registró una variación mensual de 0.19 %, de acuerdo con los datos divulgados por el Banco Central de la República Dominicana. La reducción estuvo impulsada principalmente por la caída de los precios de los combustibles y acerca el indicador al rango meta de 3 % a 5 % fijado por la autoridad monetaria.
Pero el dato general no despeja la presión sobre los hogares. El propio reporte admite que, mientras los combustibles cedieron, siguieron subiendo bienes y servicios de consumo cotidiano. El grupo Alimentos y Bebidas No Alcohólicas aumentó 0.23 %, con alzas en productos básicos como pollo fresco, arroz, papas, ñame y agua purificada. En esa brecha entre el discurso de alivio y la realidad del mercado persiste el costo social que más golpea a las familias. La inflación subyacente se mantuvo en 4.96 %, dentro del rango objetivo del Banco Central, pero el comportamiento de alimentos, salud y restaurantes mantiene abierta la exigencia de fiscalización sobre la gestión del costo de vida y sus efectos en los servicios.
En ese contexto, la discusión pública no queda cerrada por una mejora estadística: sigue pendiente la rendición de cuentas del gobierno dominicano sobre por qué el alivio macroeconómico todavía no se traduce plenamente en el bolsillo ciudadano.
