La Embajada de los Estados Unidos en Santo Domingo recomendó a los ciudadanos estadounidenses que viajen a República Dominicana mantenerse atentos a las tendencias delictivas y a su seguridad personal, en una señal de alerta institucional que vuelve a poner el foco sobre un problema con impacto directo en la imagen y la vida cotidiana del país. La sede diplomática informó que ha recibido reportes periódicos de viajeros, incluidos ciudadanos estadounidenses, que fueron drogados, robados o agredidos sexualmente, o ambas cosas.
También indicó que, en algunos casos, los agresores ubican a sus víctimas en aplicaciones de citas o en bares y discotecas. Según la Embajada, los ataques han ocurrido en viviendas privadas, como las de alquiler a corto plazo, así como en hoteles o moteles y sus alrededores.
La advertencia introduce un contraste entre la narrativa de normalidad y los riesgos descritos por una institución extranjera, y refuerza la necesidad de fiscalización pública y vigilancia ciudadana sobre la respuesta de las autoridades ante hechos que tienen costo social y afectan la confianza en los destinos del país.
