La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia aplazó para el 30 de julio el recurso presentado por Donni Santana en torno a un permiso laboral, y exhortó a que se designe una nueva defensa para evitar más retrasos en el proceso.
La decisión fue adoptada luego de que la abogada que llevaba la representación presentara una licencia médica, situación que obligó al tribunal a mover la audiencia. Con ese paso, la corte buscó impedir que el expediente continúe acumulando dilaciones por incidencias ajenas al fondo del recurso.
El caso vuelve a quedar sujeto a la próxima fecha fijada, mientras el tribunal insiste en que los plazos procesales no deben depender de interrupciones que puedan postergar indefinidamente la decisión.
Aunque no se trata de un anuncio gubernamental, la resolución sí coloca en el centro una exigencia institucional básica: que los procesos judiciales avancen con orden, continuidad y sin maniobras que afecten el derecho de las partes a una definición oportuna.
