SANTO DOMINGO.- El apresamiento del empresario chino Po Xie, dueño de la tienda Mudan en la avenida Duarte, volvió a situar bajo escrutinio la capacidad de respuesta de las autoridades en casos que escalan y terminan afectando a ciudadanos. La Fiscalía de Violencia de Género lo detuvo por su presunta implicación en un caso en el que, según informaciones preliminares, habría agredido a Tania Iris Naomi Valdez Sánchez, quien presentó golpes en distintas partes del cuerpo.
Según las autoridades, el arresto se ejecutó en su residencia con la intervención del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911, después de llamadas de vecinos que alertaron sobre una situación de violencia. El hecho vuelve a poner de relieve el peso de la denuncia ciudadana en episodios graves y la necesidad de un seguimiento efectivo cuando ya existen antecedentes relacionados con una misma persona.
Po Xie ya había sido arrestado en junio del año pasado por una querella presentada por la Dirección General de Migración, a partir de un expediente que lo vinculaba presuntamente con obstrucción de labores de interdicción migratoria y rebeldía contra las autoridades durante una inspección en su establecimiento. Esa detención se ejecutó por orden de la jueza de instrucción del Distrito Nacional, Kenia S. Romero Severino. La nueva actuación judicial, ahora por presunta violencia de género, refuerza la exigencia de rendición de cuentas y deja abiertas preguntas sobre la eficacia de los controles institucionales frente a conductas reiteradamente señaladas.
