BUENOS AIRES. – El feminicidio de la adolescente Agostina Vega volvió a colocar bajo escrutinio la respuesta estatal ante la violencia de género en Argentina, luego de que el colectivo ‘Ni Una Menos’ lo definiera como una «desidia organizada por el Estado» y denunciara que no se activaron a tiempo las medidas de alerta. La organización sostuvo además que al Gobierno del presidente Javier Milei la vida de las mujeres le «importa muy poco».
Vega, de 14 años, había desaparecido el sábado 23 de mayo cerca de la medianoche y sus restos fueron hallados el sábado siguiente en un descampado al sur de la ciudad de Córdoba. La alerta Sofía fue activada el miércoles, cuatro días después de la desaparición, cuando el caso ya había escalado a nivel nacional. Ese mismo día fue detenido e imputado Claudio Berrelier, de 33 años, luego de que una cámara de seguridad mostrara a la menor entrando a su domicilio sin que se la viera salir. El caso provocó conmoción nacional y una reacción espontánea de vecinos, que expresaron su enojo con las autoridades por la gestión de la investigación.
La controversia también alcanzó las cifras oficiales. Aunque la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, divulgó este lunes que en 2025 una mujer fue asesinada por razones de género cada 44 horas, con una caída de 12,3 % respecto al año anterior, organizaciones feministas cuestionaron esos datos al considerar que responden a un corte metodológico específico y no reflejan una baja real de la violencia de género. Según esas organizaciones, fueron hasta 71 víctimas más, en un contraste que refuerza las exigencias de vigilancia y rendición de cuentas sobre la respuesta institucional.
