BOGOTÁ. – El escrutinio de la primera vuelta presidencial en Colombia quedó en el centro del debate luego de que el presidente Gustavo Petro cuestionara sin pruebas el conteo preliminar divulgado por la Registraduría Nacional, en un episodio que elevó la atención sobre la necesidad de control institucional en la fase que definirá oficialmente el resultado.
Con el 100 % de las mesas informadas, el recuento preliminar de la Registraduría mostró que Abelardo de la Espriella obtuvo 10,3 millones de votos (43,74 %) y que Iván Cepeda alcanzó 9,6 millones (40,90 %). Al no superar ninguno la mitad más uno de los votos válidos, ambos irán a una segunda elección el 21 de junio. No obstante, ese preconteo no tiene validez jurídica, ya que su función es solo informativa y preliminar.
El resultado oficial saldrá del escrutinio, un procedimiento técnico y jurídico en el que las autoridades electorales revisan actas, consolidan cifras y estudian reclamaciones de campañas, partidos y testigos electorales. Esa labor recae en comisiones escrutadoras integradas principalmente por jueces de la República y notarios, y avanza desde el nivel municipal hasta culminar en el Consejo Nacional Electoral, cuya sala plena hará el consolidado nacional y la declaratoria oficial de la elección presidencial.
