Las autoridades dominicanas enviaron a Puerto Rico a Audry Rodríguez Paredes, identificado como «Aguja» o «el Barbú», acusado de narcotráfico e integrado a una red criminal ligada al tráfico internacional de cocaína. La entrega se hizo por medio de la Procuraduría General de la República y la Dirección Nacional de Control de Drogas, con apoyo del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, después de que enfrentara cargos federales ante el Distrito Judicial de Puerto Rico por «asociación delictuosa para distribuir cocaína, tentativa de importación de drogas, y otras acusaciones».
El episodio vuelve a poner bajo la lupa la capacidad de las autoridades para frenar en el país operaciones asociadas a estructuras del narcotráfico internacional. Rodríguez Paredes había sido arrestado en enero de este año en la calle Benito Monción, del sector Río Salado, en La Romana, luego de una orden de captura de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia. Su extradición fue autorizada mediante el decreto 311-26.
El imputado fue conducido bajo estrictas medidas de seguridad al Aeropuerto Internacional de Las Américas José Francisco Peña Gómez, donde quedó en manos de oficiales estadounidenses para su traslado en un vuelo comercial hacia Puerto Rico. Aunque la DNCD presentó la acción como parte del fortalecimiento de la cooperación entre República Dominicana y Estados Unidos, el expediente también deja ver que la amenaza de redes vinculadas al tráfico de cocaína sigue teniendo presencia concreta en territorio dominicano, un punto que mantiene vigente la exigencia de vigilancia y rendición de cuentas sobre los resultados locales frente a estos delitos.
