En el marco del Día de las Madres, un estudio sobre el impacto de las medidas migratorias en el acceso a los servicios de salud materna en la República Dominicana 2024-2025 pone el acento en una consecuencia crítica: mujeres haitianas y dominicanas de ascendencia haitiana habrían visto deteriorado su acceso a atención materna en un contexto de persecución y endurecimiento migratorio.
El trabajo, elaborado por Carolin Mejía, Nyurka Gitte y Rosangelly Contreras, recoge casos de mujeres que afrontaron el parto con miedo, sin acompañamiento familiar ni garantías sanitarias, e incluso dieron a luz en el piso de sus viviendas para evitar que el traslado al hospital terminara en deportación. A partir de datos administrativos y entrevistas en profundidad, el estudio plantea que las medidas de control migratorio, al llevar el temor a los espacios clínicos, transforman al hospital en un lugar visto como amenaza antes que como refugio.
El hallazgo deja en evidencia un contraste de fondo entre la función pública del sistema de salud y el efecto que estas políticas estarían generando sobre la atención materna. Más que abrir un debate abstracto, el informe lanza una alerta institucional sobre el costo social de decisiones que, según sus resultados, terminan alejando de los servicios de salud a mujeres en situación de alta vulnerabilidad.
