La salida de 525 toneladas de equipos militares, armamento, vehículos especializados y suministros desde el Puerto de Haina hacia Haití colocó de nuevo al Gobierno dominicano en el centro de la respuesta internacional a la crisis del país vecino, esta vez con el aval de Naciones Unidas, que consideró ese respaldo logístico como esencial para el despliegue de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF).
Daniela Kroslak, subsecretaria general de la ONU y jefa de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití (UNSOH), agradeció las facilidades brindadas por República Dominicana para movilizar equipamiento y personal destinados a las operaciones de seguridad haitianas. Además, afirmó que la cooperación dominicana es decisiva no solo para la GSF, sino también para otras operaciones de Naciones Unidas en Haití, un elemento que refuerza el peso institucional del involucramiento oficial y la necesidad de observar su alcance.
El cargamento, procedente de Bangladesh y con apoyo financiero de Alemania, fue organizado desde territorio dominicano en coordinación con Naciones Unidas para su posterior traslado al país vecino. En la salida del buque participaron los viceministros Rubén Silié y Ramón Pérez Fermín, este último en representación del canciller Víctor -Ito- Bisonó, junto a funcionarios de la UNSOH y la embajadora alemana Maike Friedrichsen. Aunque la operación fue presentada como un paso más en el apoyo a los esfuerzos internacionales contra las bandas criminales en Haití, el movimiento vuelve a abrir el contraste entre el protagonismo exterior del Gobierno dominicano y las explicaciones pendientes sobre el alcance, la supervisión y los resultados de esa política.
