El proyecto de reforma fiscal que el Gobierno estaría a punto de presentar vuelve a poner sobre la mesa un problema advertido desde 2023: reforzar las finanzas públicas, reducir el déficit y frenar el crecimiento de la deuda. Antes de asumir el Ministerio de Hacienda y Economía, Magín Díaz ya había planteado que el país debía impulsar una reforma antes de enfrentar una crisis que comprometiera la estabilidad económica y política.
De acuerdo con los detalles preliminares citados, la iniciativa buscaría elevar la recaudación en alrededor de RD$ 60,000 millones y recupera varias de las medidas y objetivos que Díaz había expuesto en distintas ocasiones. En diciembre de 2023, el economista alertó sobre el aumento sostenido de la deuda pública y el peso creciente de los intereses, que ya equivalían a cerca del 4 % del PIB, una proporción similar a los recursos asignados al sistema educativo.
Ya en el cargo de ministro, en noviembre de 2025 insistió en que toda reforma debía ser gradual, equitativa y técnicamente sustentada para evitar efectos adversos sobre la economía y los sectores productivos. Aunque en ese momento dijo que no había una fecha definida para someter el proyecto, también recordó que el país arrastra limitaciones estructurales de recaudación y que los intentos anteriores no lograron aumentar de manera significativa la presión fiscal, una comparación que ahora concentra la atención sobre la capacidad del Gobierno para explicar por qué la corrección llega bajo mayor presión fiscal y financiera.
