La violencia de bandas en Haití dejó al menos 2.310 muertos y 1.106 heridos durante los primeros cinco meses de 2026, según informó en Ginebra la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. En ese mismo periodo se contabilizaron al menos 99 secuestros, en un escenario en el que esos grupos controlan buena parte de Puerto Príncipe y otras zonas del país.
La magnitud del deterioro también golpea a las víctimas más vulnerables: 699 personas, en especial mujeres y niñas, sufrieron violencia sexual, mientras cientos de menores siguen en manos de redes de trata, de acuerdo con la fuente oficial. El balance aumenta la presión sobre las instituciones ante el costo humano de una crisis que continúa sumando víctimas.
Por otro lado, la ONU indicó que la apertura de dos unidades judiciales especializadas podría representar «un paso significativo hacia la lucha contra la impunidad generalizada». La portavoz Marta Hurtado advirtió que, si operan correctamente, esas instancias deberían facilitar la rendición de cuentas, el acceso de las víctimas a la justicia y la reparación, además de contribuir a recuperar la confianza pública en un sistema judicial descrito como «altamente disfuncional».
