La instalación de una parada de motoconchos frente a la estación Centro de los Héroes, poco después de la inauguración del Corredor Independencia, volvió a dejar sobre la mesa una pregunta que las autoridades no han aclarado: quién autoriza estos puntos y bajo qué regulación operan. El episodio en el que un motoconchista cayó tras rozar un camión, seguido por la reacción de otros conductores que rodearon el vehículo y provocaron congestión, mostró el impacto inmediato que esta ocupación tiene sobre la movilidad en una zona de alto tránsito.
Usuarios frecuentes de la estación aseguran que la presencia de más de 10 motoconchistas identificados con chalecos de “MOHUDA” y “UNIMODIN” no surgió de manera casual. Según relatan, tras la desaparición de los carros públicos, los motoristas fueron ocupando el espacio hasta establecerse en un tramo de la calle donde interfieren a diario con el desplazamiento peatonal y vehicular, incluso junto a un letrero de “No Pasajeros”, sin que se produzca intervención de las autoridades.
La situación no se limita a ese punto de la capital. En el Distrito Nacional había 841,647 motocicletas registradas a febrero de 2026, y para abril de 2026 circulaban 3,954,053 en el país, de acuerdo con la Dgii. Sin embargo, datos del Intrant de 2025 indican que sólo poco más de 11 mil personas poseen licencia legal para conducirlas. El contraste entre el volumen de motocicletas en circulación y la débil respuesta regulatoria refuerza la alerta sobre una deuda institucional que sigue trasladando el costo del desorden a peatones, conductores y usuarios del transporte público.
