La decisión del Gobierno dominicano de paralizar el proyecto Romero no cerró el conflicto ni disipó la incertidumbre. Por el contrario, la reacción del mercado canadiense se profundizó con nuevas pérdidas para empresas mineras vinculadas a República Dominicana y una fuerte corrección en la cotización de GoldQuest Mining Corp., principal promotora del proyecto aurífero y de cobre en San Juan.
Al cierre de la jornada del miércoles en la Bolsa TSX Venture de Toronto, las acciones de GoldQuest cayeron hasta 0.71 dólares canadienses, con un desplome acumulado superior al 55 % frente a los niveles previos al anuncio del presidente Luis Abinader de suspender cualquier actividad minera vinculada al proyecto. La caída se produjo después de que el mandatario ordenara el lunes la paralización inmediata, tras las protestas del domingo en San Juan, en un movimiento cuyo impacto fue inmediato y que reflejó el temor de inversionistas sobre el futuro de la minería metálica en República Dominicana.
Pero la respuesta de la empresa desde Canadá mostró que el episodio está lejos de quedar resuelto. Un día después del anuncio presidencial, GoldQuest difundió desde Vancouver un comunicado en el que reafirmó su compromiso con el desarrollo del proyecto Romero, defendió su viabilidad y dejó entrever que no considera cerradas sus operaciones en San Juan. El contraste entre la decisión oficial y la postura de la compañía abre un nuevo foco de vigilancia sobre el manejo del caso y las consecuencias institucionales de una medida que, por ahora, no ha logrado clausurar la controversia.
