Expertos de Panamá, Costa Rica, República Dominicana y Ecuador plantearon la necesidad de abrir un debate amplio sobre la regulación del uso de redes sociales entre jóvenes, en una región que, según datos del PNUD, registra el promedio diario de consumo más alto del mundo: 3 horas y media al día. La conclusión surgió del ‘Encuentro en torno a la Regulación de las Redes Sociales y la Lucha Contra la Desinformación’, celebrado esta semana en Costa Rica.
El planteamiento cuenta con el respaldo de juristas, legisladores, representantes de instituciones del Estado, miembros de la sociedad civil y líderes de asociaciones juveniles, y pone el foco en una discusión que ya avanza en otras partes del mundo, como la Unión Europea y Australia. Los participantes insistieron en que cualquier debate debe incluir a niñas, niños y adolescentes, así como a padres y madres, gobiernos y compañías tecnológicas, tomando en cuenta las distintas realidades y condiciones de las personas menores de edad.
Organizado por el Proyecto de Apoyo al Periodismo Independiente y la Lucha contra la Desinformación, financiado por la Unión Europea, en alianza con el PNUD, el foro vuelve a situar una alerta institucional: pese a la evidencia científica sobre los efectos nocivos señalada en el encuentro, la discusión sobre regulación sigue planteada como una necesidad pendiente. El señalamiento refuerza la presión para que el gobierno dominicano y los demás actores públicos no reduzcan el tema al discurso y asuman una respuesta verificable ante un costo social que afecta a la población joven.
