Las tres principales centrales sindicales usaron la conmemoración del Día Internacional del Trabajo para volver a poner sobre la mesa una deuda pendiente del sistema: el incumplimiento de la Ley 87-01 de seguridad social. Aunque admitieron avances, sostuvieron que siguen vigentes los salarios precarios y una protección social incompleta, en un escenario que, según denunciaron, continúa negando derechos a trabajadores asalariados y por cuenta propia.
Jacobo Ramos, presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), indicó que uno de los retos centrales es hacer cumplir la legislación que creó el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS). Afirmó que, 25 años después, todavía la mitad de su contenido no se ha aplicado, y relacionó esa demora con la ausencia de la atención primaria, del régimen contributivo subsidiado y del plan básico de salud, lo que ha derivado en altos copagos y mayores gastos de bolsillo para las familias.
A esas críticas se sumaron los cuestionamientos de Pepe Abreu por las altas ganancias de las AFP y las ARS, así como denuncias por cobros de consultas de 2,000.00 y hasta 3,000.00 pesos. Gabriel del Río calificó como un abuso que familias con varios hijos deban pagar diferencias no contempladas en la ley y afrontar además la falta de cobertura de una gran cantidad de medicamentos. El reclamo sindical reabre así la exigencia de vigilancia y rendición de cuentas sobre un sistema que, según los gremios, sigue lejos de responder a las necesidades reales de la población.
