La operación migratoria impulsada por Donald Trump en la base de Bahía de Guantánamo quedó bajo un mayor escrutinio después de conocerse que hoy solo hay seis migrantes detenidos en esas instalaciones, pese a que hace más de un año el mandatario anunció un plan para habilitar un centro con capacidad para 30,000 personas en proceso de deportación. La información, divulgada por CBS News a partir de documentos federales y reportes remitidos al Congreso estadounidense, refuerza el contraste entre el discurso de endurecimiento migratorio y el resultado observable en la base.
De acuerdo con esos registros, en el último año 832 migrantes detenidos en territorio estadounidense fueron trasladados a Guantánamo en cerca de un centenar de vuelos, pero al 11 de mayo solo seguían allí seis ciudadanos haitianos. Los mismos documentos también muestran una estructura operativa desproporcionada frente a la ocupación reportada: el Departamento de Defensa mantiene 522 efectivos militares asignados a la custodia migratoria y el Departamento de Seguridad Nacional tiene 60 funcionarios migratorios en la base.
Esa distancia entre los anuncios y la capacidad efectiva también se refleja en la infraestructura y en el costo de la operación. Aunque Trump presentó la iniciativa al inicio de su segundo mandato en enero de 2025 como una pieza clave de su política migratoria, el centro dispone actualmente de unas 400 camas. A ello se suma que, según datos remitidos por el Pentágono a la senadora Elizabeth Warren, el costo asciende a 73 millones de dólares solo para el Ejército, por encima de una proyección inicial de 40 millones, en un escenario que vuelve a poner la operación bajo presión de rendición de cuentas institucional.
