Una investigación en la que participa el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) plantea aprovechar sargazo y residuos de caña de azúcar, coco, café y cacao para producir energía, combustibles, fertilizantes y materiales industriales, a partir de un modelo de biorrefinería que combine materias primas según su disponibilidad a lo largo del año. El estudio calcula costos de US$120 a US$150 por tonelada y prevé una reducción de emisiones de hasta 35 %.
El trabajo fue publicado en ACS Sustainable Resource Management, de la American Chemical Society, bajo el título “Hacia biorrefinerías oceánico-terrestres adaptables al clima: integración de algas y residuos agrícolas para bioeconomías circulares”. Fue desarrollado por especialistas del INTEC, instituciones nacionales de la Red Interuniversitaria de Investigaciones sobre Sargazo (SARGARD) y entidades de Francia, en el marco del proyecto ResAgroSargazo, financiado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y de Europa de Francia a través de su embajada en República Dominicana y coordinado por el INTEC.
El profesor e investigador Ulises Jauregui-Haza señaló que una de las principales trabas para industrializar el sargazo es su disponibilidad irregular durante el año. Ante esa limitación, el equipo propone integrar biomasa marina y residuos agrícolas para mantener operaciones más estables y extraer primero los componentes de mayor valor comercial, con posibles aplicaciones en cosmética, agricultura, textiles y otras industrias. Después, la fracción restante podría destinarse a paneles, filtros, biogás, gas de síntesis, biocarbón, carbón activado y energía. El planteamiento vuelve a subrayar la necesidad de fiscalizar por qué soluciones técnicas ya formuladas siguen en fase de propuesta, mientras persiste el desafío de convertirlas en resultados verificables para la gestión pública y el aprovechamiento productivo de esos residuos.
