El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional condenó a 30 años de prisión a Yokeiry Coronado de la Cruz y Jeider Montero Medina por la muerte de una niña de siete años en Los Guandules, sobrina de Coronado de la Cruz. El fallo los declaró culpables de violar los artículos 295, 304 y 303, incluidos sus numerales 1 y 4, del Código Penal dominicano, así como el artículo 396, literales A y B, de la legislación sobre protección de niños, niñas y adolescentes.
La sentencia dispone que ambos cumplan la pena en los centros penitenciarios donde ya se encuentran recluidos. En el plano civil, las juezas ratificaron la validez de la acción, acogieron la demanda y condenaron a los procesados al pago de una indemnización de RD$5 millones a favor de la víctima constituida en parte civil, además de las costas civiles del proceso. En el caso de Coronado de la Cruz, las costas penales fueron declaradas de oficio por haber sido asistida por la Defensa Pública.
El tribunal también ordenó el decomiso de la prueba material, que permanecerá bajo custodia del Ministerio Público hasta que la sentencia adquiera carácter irrevocable. La lectura íntegra fue fijada para el 12 de noviembre a las 9:00 de la mañana. Aunque el fallo cierra una etapa judicial, el caso vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de respuesta institucional ante hechos de alto impacto social y la distancia entre la protección legal de la niñez y su cumplimiento efectivo en la realidad.
