En la mesa técnica SANTIAGO ALERTA 2026, el Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET) volvió a poner sobre la mesa una debilidad de la preparación antisísmica en Santiago: la necesidad de integrar el monitoreo de lluvias a los protocolos de respuesta. En la actividad celebrada en la Asociación para el Desarrollo de Santiago (APEDI), el meteorólogo Saddan Font-Frías, encargado del Departamento de Investigación Meteorológica, planteó fortalecer la coordinación técnica entre INDOMET y las instituciones de gestión del riesgo para mejorar la respuesta ante terremotos.
Font-Frías señaló que los terremotos no pueden predecirse de forma operativa, aunque las condiciones meteorológicas sí permiten anticipar complicaciones vinculadas a amenazas secundarias. Aclaró que las lluvias no generan sismos, pero advirtió que la saturación del suelo puede aumentar la susceptibilidad a deslizamientos en laderas y terrenos vulnerables y, bajo ciertas condiciones geológicas, favorecer fenómenos de licuefacción.
La propuesta también pone el acento en el costo de enfrentar una emergencia sin esa integración: las inundaciones pueden impedir el paso por rutas de evacuación, complicar el acceso de los equipos de rescate y poner en riesgo albergues y servicios esenciales. Por ello, INDOMET sostuvo que la información sobre precipitaciones acumuladas y la evolución del tiempo debe complementar la preparación antisísmica, especialmente en zonas donde el terreno y la exposición a otros fenómenos naturales pueden dificultar la respuesta institucional.
