WASHINGTON. – La posibilidad de una acusación formal en Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo en 1996 de aviones de la organización humanitaria Brothers to the Rescue vuelve a colocar bajo escrutinio un caso con cuatro muertos y casi tres décadas sin una definición judicial pública. Según fuentes citadas por CBS, la eventual acusación tendría que ser autorizada por un gran jurado y se concentraría en el incidente ocurrido en aguas internacionales.
La información aparece en medio de un renovado esfuerzo de la Administración de Donald Trump para aumentar la presión sobre el Gobierno de Cuba mediante medidas diplomáticas y económicas, lo que sitúa el caso en un escenario de mayor tensión política y de vigilancia institucional sobre los pasos de Washington. Aunque Raúl Castro dejó formalmente la dirección del Partido Comunista de Cuba en 2021, sigue siendo considerado una figura influyente dentro del aparato político cubano.
Hasta ahora, el Departamento de Justicia de Estados Unidos no ha confirmado ni comentado oficialmente la posible acusación, y el Gobierno cubano tampoco ha emitido una respuesta pública. La versión difundida coincide además con la reunión en La Habana del director de la CIA, John Ratcliffe, con líderes cubanos, incluido Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Castro, en un contexto en el que también se reporta que Washington habría puesto sobre la mesa sus condiciones para manejar la relación bilateral.
