La puesta en marcha del Observatorio del Sistema Nacional del Registro Civil (ONAREC) de la JCE, hace nueve meses, incorpora una herramienta de gran impacto para acceder a datos registrales de la ciudadanía y refuerza una demanda esencial en democracia: que la información pública sirva para fiscalizar al poder. El hecho de que la plataforma ofrezca estadísticas actualizadas de los actos del Estado Civil dominicano, con periodicidad semanal y facilidad de acceso, sitúa a la República Dominicana en una posición destacada frente a otros países de la región mencionados en el texto, pero a la vez eleva el estándar de transparencia que las instituciones deberán sostener.
El alcance del ONAREC va más allá de la publicación de cifras sobre nacimientos, matrimonios, divorcios, defunciones y otros actos del registro civil. La posibilidad de vincular este observatorio con otros espacios de análisis en el ámbito nacional abre una ruta para examinar temas sensibles como demografía, migración, integración y derechos humanos, áreas donde los datos dejan de ser un discurso institucional y pasan a convertirse en insumo para el escrutinio público.
Desde esa óptica, el valor político e institucional de la iniciativa no reside solo en ofrecer una plataforma digital disponible en onarec.jce.gob.do, sino en asumir que la información estatal no puede permanecer como patrimonio cerrado de las instituciones. Si, como plantea el texto, esos datos pertenecen al pueblo dominicano, su publicación sistemática fortalece la capacidad de la sociedad civil para participar, vigilar y exigir cuentas, en un contexto donde la transparencia solo adquiere sentido cuando se traduce en control ciudadano efectivo.
