Un estudio difundido por The Conversation y publicado en la revista JAMA halló que el consumo moderado de café o té con cafeína se asocia con un menor riesgo de demencia, un resultado que vuelve a destacar la importancia de atender la prevención de una enfermedad de alto costo social. La investigación examinó datos de más de 131.000 profesionales de la salud durante un seguimiento de hasta 43 años y detectó que cerca del 8 % de los participantes había desarrollado demencia.
En los resultados, los autores identificaron que los adultos menores de 75 años que tomaban entre dos y tres tazas diarias de café con cafeína presentaban hasta un 35 % menos riesgo de padecer esta enfermedad degenerativa. Esa cantidad equivale a entre 250 y 300 miligramos de cafeína al día. Los científicos señalaron que la cafeína podría ayudar a mantener activas las células cerebrales, reducir la inflamación y evitar la acumulación de placas asociadas al Alzheimer. Además, el trabajo encontró beneficios parecidos al revisar otras 38 investigaciones previas.
Sin embargo, los expertos advirtieron que el exceso no mejora los resultados y puede afectar el sueño o aumentar la ansiedad. También observaron que el consumo exclusivo de café descafeinado mostró tendencias negativas en algunos casos, posiblemente vinculadas con otros problemas de salud, como hipertensión o arritmias cardíacas. El hallazgo refuerza la necesidad de vigilancia, información clara y decisiones de salud basadas en evidencia para proteger la salud cerebral a largo plazo.
